Celulas de carga: Funcionamiento
Celulas de carga: Funcionamiento
Uno de los elementos importantes a la hora del funcionamiento de las células de carga lo constituyen las llamadas galgas extensiometricas junto a la configuración que estás adoptan.
Un definición sencilla de lo que suponen las galas extensiometricas sería nominarlas como resistencias eléctricas en las cuales el parámetro medible y con posibilidad de variación lo constituye la propia resistencia de la gala y la variación dependerá de la deformación sufrida por la misma. Tomando como punto de partida que los sensores sufrirán los mismos procesos de deformación que las superficies sobre las cuales se adhieren.
Los sensores se encuentran formados en esencia por bases delgadas no conductoras sobre las cuales se adherirá un hilo metálico que correrá paralela en su longitud a una dirección determinada y cuya resistencia será proporcional a su longitud y por tano aumentará cuando el hilo se alarga.
El resultado de lo anterior se traduce en el hecho que las deformaciones que afecten al objeto en el cual se encuentre la galga provocarán la variación de la longitud y por tanto de la resistencia.
Por otro lado otro principio del funcionamiento de una galga puede ser el que se sustenta en la deformación de un elemento semiconductor, deformación que provoca una variación tanto en la propia longitud como en la sección. El sensor semiconductor poseerá por extensión un factor de galga más elevado que el hilo metálico.
A la hora de las diferentes aplicaciones de las células de carga es necesario confiar plenamente en todos los elementos que las conforman y en sus eficacia en cuanto a diseño y funcionalidad, elementos ambos presentes en todos los productos que Krüger Hispana ofrece a sus clientes.